UNA RENTA BÁSICA SIN CONDICIONES PARA LA VIDA DE TODAS LAS PERSONAS
A raíz de la crisis del coronavirus, y especialmente desde la declaración del estado de alarma y sus subsiguientes prórrogas, que han paralizado el país y su economía, vuelve con fuerza el debate sobre la renta básica.
Con más convencimiento que nunca, La Invisible reclama una vez más la implantación de una renta básica que, como tal, y más allá de múltiples interpretaciones, debe reunir, de manera ineludible, las siguientes características:
- Universalidad: una renta individual para toda la población, al menos a partir de la mayoría de edad, instituida así como derecho garantizado desde lo público, al igual que la sanidad o la educación.
-Incondicionalidad: garantizada, por consiguiente, al margen de las circunstancias particulares de cada persona.
-Cuantía: nunca por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).