UNIVERSIDAD LIBRE EXPERIMENTAL (ULEX)

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"la finalidad de nuestra escuela consistiría en enseñarle (al pueblo) a repensar lo pensado, a desaber lo sabido y a dudar de su propia duda, que es el único modo de empezar a creer en algo." Juan de Mairena

SITUACIÓN DE LA UNIVERSIDAD ESPAÑOLA

No es difícil trazar un análisis crítico de la universidad actual; más complicado es ligar esa exposición de defectos y virtudes con unas supuestas causas que vayan más allá de la descripción superficial. Este análisis, que permitirá explorar líneas de actuación con el objetivo de poner remedio a dichos problemas, lo abordamos aquí de modo muy sintético.

Comentaremos a grandes rasgos los dos modelos de universidad que tenemos: Uno, la llamada “Universidad Moderna”, ligado a la concepción del Estado de Bienestar y surgido en el contexto histórico de la segunda época del capitalismo moderno; Y otro, que está en trance de sustituir a esta y que se basa en el proyecto de la universidad como empresa, activamente promovido en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior (Plan de Bolonia). Denominaremos a este “Universidad Posmoderna”.

1) “Universidad Moderna”: Es el Estado el encargado de promover, dirigir y financiar la Universidad Moderna, según un modelo claramente inadecuado al momento actual. Esta inadecuación puede ser explicada indagando en cuatro problemáticas:

-La primera es de orden político-económico, y es debida a la aparición del llamado postfordismo como modo de producción dominante;
-También hay una ruptura epistémica profunda en relación a cómo se entiende actualmente la naturaleza de los saberes disciplinares;
-Está la crisis social, que afecta al papel de la universidad en nuestras sociedades: La carrera se despliega en un carril preformado y cerrado que asegura unas competencias profesionales estables necesitadas de escasas actualizaciones una vez obtenido el título.
-Finalmente debe considerarse la crisis de su marco pedagógico, que gira en torno a la idea de un saber acumulable que se transmite de arriba a abajo en una relación unívoca y jerárquica entre profesores y alumnos.

2) La “Universidad Posmoderna”: A este modelo pertenecen tanto los nuevos centros privados como la universidad pública, la cual se rige ya por el requisito de autofinanciación directa y de ciclo corto, propio del mundo empresarial. Esta exigencia y la consideración del conocimiento como mercancía hace que en realidad la universidad pública empiece a regirse por la lógica de la economía convencional. Si a ello se suma la estratificación por precios de las ofertas formativas este modelo ahonda en las desigualdades sociales entre los universitarios.

A la vez que subsiste la escasa comunicación entre disciplinas, la sujeción a criterios de economía empresarial produce otro tipo de especialización, igualmente empobrecedora, que afecta a los contenidos de la docencia y de la investigación. Se produce entonces "...external link una presión sobreadaptativa que impulsa a conformar la enseñanza y la investigación a las demandas económicas, técnicas y administrativas del momento, a conformarse con los últimos métodos, a los últimos recursos del mercado, a reducir la enseñanza general, a marginar la cultura humanista.”i

Los estudiantes son considerados como clientesii que deberán competir en un mercado laboral cada vez más complejo. La formación se hace "a la carta", pero esto no asegura su estabilidad laboral dado lo efímero de la pertinencia de esa formación, ajustada a los requerimientos empresariales de cada momento. Ello obliga a un proceso de continua adaptación formativa e incluso a periódicas y traumáticas "reconversiones".

NUESTRO TERRITORIO

La Málaga moderna no ha tenido suerte. Siempre se la supone disfrutando de grandes potencialidades en cuanto a su riqueza natural, su clima y paisaje, su posición estratégica, etc. Sin embargo en esa versión de la historia hay poco espacio para su principal riqueza: ni más ni menos que sus habitantes. De este modo, parece que la supuesta bonanza en términos económicos ha dejado permanentemente de lado la producción de riqueza social.

No cabe duda de que la destrucción mayor de su potencial humano aconteció en 1937 y en la inmediata posguerra. Posteriormente, y debido a la llegada en aluvión de gente que en gran medida han cortado con su memoria vital, el paisaje social, igual que el urbano, ha quedado como una suma de fragmentos yuxtapuestos, cada uno relativamente aislado no sólo de su contexto, sino en relación con su mismo pasado, permaneciendo una gran polarización social.

En este contexto la oferta de “sol y playa” se revela claramente insuficiente y ahora se concentran enormes recursos en una operación de puro marketing con el fin de elaborar una especie de marca registrada en el mercado turístico y sus derivados. A eso se llama "poner en valor" la identidad de un lugar. Y sus habitantes, igual que antes fueron considerados como simple fuerza bruta, parece que ahora sólo son útiles como simples servidores o comparsas que ponen la nota colorista y humana en el escenario llamado Málaga.

Centrándose ya en la Universidad, no pueden negarse los muchos efectos beneficiosos que ha aportado a Málaga: Elevación del nivel medio de las herramientas culturales e intelectuales, acceso a conocimientos que se producen en geografías lejanas, un ámbito de sociabilidad muy potente, profundización en el conocimiento de la realidad local, surgimiento de algunas especialidades con un incipiente prestigio, etc. Pero su tardía apertura, conseguida después de múltiples protestas y conflictos, pesa todavía en esta ciudad, y más aún cuando esto ha ocurrido justo en el momento de profundos cambios históricos del modelo heredado de universidad.

Además carecemos de los frutos de las universidades maduras. Esto se manifiesta en el bajo nivel de muchos profesores, en la escasa presencia de la universidad en los debates ciudadanos y en cantidad de asuntos locales de interés, así como en la mínima capacidad de autocrítica. Probablemente la universidad ha llegado demasiado tarde, cuando el tiempo en que podría haber contribuido decisivamente a la producción de sociedad estaba a punto de agotarse.

Ahí está la ignorancia sobre lo que está aconteciendo en nuestro propio territorio, del cual se obvian fenómenos que ponen en tela de juicio muchos de nuestros instrumentos disciplinares e incluso conceptuales. Por ejemplo, ya tiene poco sentido hablar de Málaga como de una ciudad compacta, sino que la vida diaria de mucha gente se esparce por una gran aglomeración urbana sin una centralidad dominante: Nuestra "ciudad" tiene al menos 200 km de longitud y entre 20 y 60 de ancho.

Pero no basta con considerar su extensión, es preciso entender al mismo tiempo su intensión, su "profundidad”. Porque la parte más valiosa de ese territorio (y ello también en términos económicos) constituye a la vez la gran fuerza transformadora del mismo: sus habitantes, un conjunto social heterogéneo pero de impresionante dinamismo, tanto demográfico como por su actual proceso de mutación antropológico y cultural.

He aquí tal vez el problema central de Málaga: la persistencia de una extrema dualidad que se manifiesta por un lado en una realidad territorial y social muy potente, dotada con una componente humana joven especialmente creativa y preparada (el contraste con las generaciones mayores es muy fuerte); y por el otro lado unos agentes cualificados que estando en posesión de la mayor parte del poder político y económico son incapaces de adoptar otra estrategia que la exclusivamente "extractiva", de corto plazo, incapaces de confiar en la gente común y en sus aptitudes de (auto)construcción de su propio futuro.

LAS INSTITUCIONES FORMATIVAS Y LA ULEX

Para que su contribución social será valiosa, creemos que la Universidad Libre Experimental (ULEX) debe ser algo así como un "otro" respecto las instituciones. Su relación con éstas no es de oposición o de competencia, es decir ni las niega ni pretende ocupar su lugar. Es sencillamente "diferente" porque no tiene carácter institucional ni pretende conseguirlo: Su rango de actividades y sobre todo su "estilo" de funcionamiento divergen de los de las entidades convencionales. Eso no es óbice para que pueda hablarse de complementariedad con la mayoría de las instituciones formativas en lo que respecta a ese ámbito genérico de servicio al bien común que éstas persiguen.

Dado que sus actividades se sitúan en el ámbito de la formación superior la comparación de ciertos aspectos con la universidad puede ilustrar lo que estamos diciendo:

Mientras que en la universidad lo principal es la función docente (transmisión de conocimiento para la formación de profesionales), en la ULEX la actividad docente está al servicio de la construcción de un rico entramado de vínculos afectivos, cognitivos, laborales, etc. entre las personas.

La universidad disciplina el exceso de energías jóvenes con sobrecargados programas de estudios. La ULEX procurará aprovechar y potenciar dichas energías, estimulando la iniciativa y la curiosidad. La capacidad inventiva no estará al servicio de ningún fin prefijado, y menos dirigida a crear individuos obsesionados con la competitividad.

La utilidad de la ULEX no se cifra en proporcionar títulos para el mercado laboral (dado que no los otorga), sino en el “aquí y ahora”, en el enriquecimiento subjetivo, en el placer de inventar en grupo. Sin embargo el futuro laboral de sus estudiantes se tendrá muy presente, tanto como asunto a investigar (especialmente en el Área de Mutaciones del Trabajo), como en el fomento de las opciones laborales en grupo.

Los campus universitarios son espacios acotados y separados de la ciudad, disfrutando de un entorno espacial y ambiental privilegiado. La ULEX se sitúa en pleno casco urbano, en una zona deteriorada, y tiene como voluntad esencial la de incidir en su entorno, tanto en el medio físico urbano como en la revitalización social. Esa proyección práctica y directa cualificará los trabajos docentes y a la investigación.

La flexibilidad organizativa de la ULEX, así como su autonomía respecto a los planes de estudio o áreas oficiales de investigación, permiten la exploración de esas regiones disciplinares vedadas para la universidad. Igualmente la combinación de perspectivas generalistas y saberes especializados, las transferencias entre disciplinas hasta ahora alejadas, la continua aplicación y verificación práctica de los conocimientos, el trabajo en tecnologías intermedias, la recuperación de técnicas populares (no sólo autóctonas, también lo aportado por los emigrantes), la coexistencia de artistas y científicos, etc. son todas situaciones positivas que no es fácil que se den en los centros docentes convencionales.

La Universidad-empresa tiende cada vez más al cierre jurídico de sus producciones, convirtiéndolas en propiedades privadas mediante su sometimiento al régimen de copyright y patentes.La ULEX denuncia este olvido de la razón de ser y la misión públicas de la universidad y trata de recuperarlas mediante la defensa del conocimiento libre y el régimen de copyleft. Por tanto, la ULEX garantizará sin restricciones el acceso, la copia, el uso y la transformación de sus producciones, contribuyendo así a la devolución de esos bienes intelectuales a todos los ciudadanos.

Estas actividades formativas promovidas y gestionadas por la ULEX han de tender a la construcción de espacios de intervención que enriquezcan el protagonismo de la ciudadanía en el ámbito municipal. En este sentido, la ULEX contempla como una posibilidad mutuamente interesante alcanzar acuerdos y convenios con entidades como asociaciones de vecinos, colegios profesionales, centros de educación secundaria, universidades y demás instituciones (Ayuntamientos, Diputación, Junta de Andalucía...).

En definitiva la Universidad Libre Experimental (ULEX) se sitúa en una zona intermedia de la sociedad civil, equidistante de los agentes políticos convencionales, de los aparatos del Estado y de los poderes económicos; bien conectada con todo tipo de organizaciones de base y muy próxima a la problemática multiforme del ciudadano anónimo. A esto se debe añadir el hecho de que ya existe una intensa relación con proyectos similares en otras poblaciones españolas, europeas y latinoamericanas, colaborando en la construcción de un espacio, transfronterizo y global, absolutamente necesario en este momento histórico.

NOTAS:
1. MORIN, Edgar (2000). La mente bien ordenada. Barcelona: Seix Barral, 2001
2. PARDO, José Luis. El futuro de la universidad pública. En Fírgoaexternal link (publicado el 19 de octubre de 2005)