[ESCUCHA EL PROGRAMA MILCABEZAS CON LAS VALORACIONES SOBRE EL PLENO] El último pleno del Ayuntamiento de Málaga, celebrado antes de las vacaciones de verano el pasado jueves 30 de julio, finalizó con una fuerte presencia policial en la sala y un público indignado que a gritos “de mentiroso” despidió al concejal Briones, quien protagonizó la intervención más polémica de la tarde. Fue a cuenta de la Casa Invisible, el centro social y cultural de gestión ciudadana que desde hace más de dos años desarrolla su actividad en un edifico de propiedad municipal que el colectivo ocupó en la calle Nosquera, en pleno centro de la ciudad.Como es sabido, el Ayuntamiento pretende desalojar el inmueble próximamente, después de dos años de negociaciones con el colectivo y cuando estaba a punto de firmar un Protocolo de Intenciones que posibilitara un convenio de cesión de uso. La repentina retirada de la mesa negociadora del Ayuntamiento ha obligado a que el resto de Administraciones andaluzas interpele al equipo de gobierno para que no proceda al desalojo.
Los grupos municipales de la oposición, PSOE e Izquierda Unida, presentaron una moción en este sentido durante el pleno del día 30 de julio, a la que tuvo que replicar Miguel Briones, concejal de Cultura, ante la expectación de un sala abarrotada por miembros de la Casa Invisible. El concejal explicó en su primera réplica que el Ayuntamiento era la única institución que había demostrado interés por el proyecto cultural de la Casa Invisible en estos dos años y que esa supuesta inhibición del resto de Administraciones le había llevado al cese de las negociaciones.
Isabel Reguero, viceportavoz del grupo municipal del PSOE, demostró que no era así. Cabe recodar que el pasado 2 de junio la Diputación Provincial de Málaga aprobaba por unanimidad una moción a a favor de la continuidad de la negociación, mientras que la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía ya ha anunciado que está estudiando el Protocolo de Intenciones con vistas a reunirse con el Ayuntamiento malagueño. La propio Reguero recordó que ningún grupo municipal ha sido jamás invitado a esa mesa negociadora.
Fue entonces cuando el concejal Briones, claramente nervioso, utilizó su última réplica, sin posibilidad se contestación, para ensartar una serie de falsedades que provocaron la indignación del público presente. Afirmó que los colectivos de la Casa Invisible se habían negado rotundamente en estos dos años ha constituirse en algún tipo de entidad jurídica, y lo hizo mirando al público, señalándolo con el dedo e instándole a pronunciarse, en un gesto insólito que obligó al alcalde, Francisco de la Torre, a reconvenir a su concejal.
Hace aproximadamente un año que los colectivos que conforman la Casa Invisible crearon tres asociaciones, condición impuesta por el Ayuntamiento para continuar con la negociación, como el propio concejal conoce perfectamente. Por si fuera poco, el Protocolo de Intenciones que repentinamente se ha negado a firmar el Ayuntamiento estipulaba la constitución de esos colectivos en Fundación privada. Y todo ello fue lo que un público indignado gritó en la sala. Sólo sirvió para que Briones, pillado en otra mentira, volviera a su argumento anterior. Insistió en que ninguna otra experiencia similar en Europa o en España, ha sido apoyada únicamente por una Institución, a lo que, de nuevo el público, le recordó el caso de Hangar, la plataforma barcelonesa de artistas audiovisuales con quien el Ayuntamiento alcanzó una acuerdo para que luego se sumara la Generalitat catalana y cuyo caso ha venido esgrimiendo el Consistorio malagueño como modelo negociador. Pillado de nuevo en su mentira, Briones, ahora casi fuera de sí, aseguró que Pedro Soler, director de Hangar, le había escrito la víspera para comunicarle el entusiasmo que la Caja Blanca despertaba en los integrantes de la Casa Invisible -extremo desmentido por el propio Soler-. Volvió por tanto a apelar a un argumento utilizado en el pleno anterior y que ya fue públicamente desmentido: la Casa Invisible no ha recibido absolutamente ninguna oferta, ni por escrito ni verbalmente, de gestionar la Caja Blanca o cualquier otro espacio en la ciudad. Fue de nuevo un público enfervorizado, al que el alcalde apenas logró llamar al orden, quien otra vez intervino ante una bancada atónita, que veía como el concejal era desmentido punto por punto.
Sólo en ese momento Francisco de la Torre decidió salir al rescate de su concejal, que parecía desear escapar corriendo. Negó la palabra a los grupos de la oposición y procedió a la votación, que se saldó con un 16 votos contra 12, lo que en la práctica significa el rechazo del pleno a paralizar el desalojo de la Casa Invisible. El propio de la Torre se apresuró a comunicar una suspensión temporal del pleno, pese a lo avanzado del tarde -las 22h00-, ante el abucheo generalizado de toda la concurrencia. Instó a su grupo municipal a abandonar la sala, que lo hizo encabezado por un Briones aturdido que, no obstante, volvió a encararse con el público, a quien antes había calificado como “el tendido”, y que en ese momento lo despedía al grito de “No nos representan”.
El Ayuntamiento de Málaga ha hecho público que no cuenta con ningún proyecto destinado al edificio de la calle Nosquera, por lo que nadie duda ya de que sus intenciones ocultas, y que se ha negado a explicar en el Consistorio, pasan por entregarlo a la voracidad especulativa o, como parece más probable, concederlo a Promálaga, la organización que de manera privada gestiona fondos públicos bajo el amplio palio de actividades “emprendedoras”.
Entre tanto, las actividades de la Casa Invisible se intensifican en verano. Además de varios cursos sobre creación de radio y televisión por Internet -éste último impartido precisamente por Hangar-, ya ha sido anunciado un campamento de verano que durante la última quincena reunirá a más de un centenar de activistas de toda Europa bajo el lema “Resistir es crear: por el derecho a la ciudad”.